miércoles, 16 de diciembre de 2015

"EL ÁNGEL ROJO DE ALBANCHEZ"

OLULA DEL RÍO
Comarca

“El ángel rojo de Albanchez”
• María García Torrecillas-enfermera.
• La comadrona de Albanchez que salvó cientos de niños judíos.


La Voz de Almería
Manuel León

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Hace unos años murió en Monterrey (Méjico) una almeriense de Albanchez que ayudó a parir hijos a cientos de españolas en el Sur de Francia. Eran sombríos días de posguerra en los que las mujeres republicanas tenían asaeteados los caminos por las tropas de Franco y de Hitler.
En estas circunstancias María García Torrecillas se dedicó a enjugar lágrimas, secar frentes, cauterizar heridas con la humildad de quien no tiene nada, de quién desconoce absolutamente su porvenir.
María nació en 1.916 en una familia numerosa junto al mármol blanco de los Filabres. Tenía, sin embargo, espíritu aventurero y con 20 años emigró a Barcelona, donde ya residía alguno de sus hermanos.
De nuestra áspera y seca provincia almeriense a la gran urbe, a las fábricas de tejidos, de lejías, de galletas, donde trabajaban tantos de sus paisanos. Allí, en la Barceloneta le sorprendió la Guerra Civil y María con unas manos entre costuras, tuvo que adaptarse a trabajar en una fábrica de armamento para la defensa de la República.
Cuando las tropas de Franco entraron en la Ciudad Condal, María salió de España en la primera oleada de exiliados, cruzando la frontera en alpargatas, entre acémilas cargadas de ropa y de hogazas de pan negro, calada hasta los huesos por ese frío primaveral de 1.939.
Llegó la paisana a los Campos de Concentración de Argelés junto con su compañero Teófilo Sáez y decide ayudar como enfermera. En ese momento queda embarazada y conoce a Elisabeth Eidenbez, una enfermera suiza con la que consiguió crear una maternidad en Elna.
Allí se quedó María atendiendo a centenares de parturientas que necesitaban, más que nunca, una palabra de apoyo, una sonrisa dulce, uan compresa enjugada de cariño espontáneo y anónimo.
Cambió el nombre de muchos niños judíos por nombres españoles (Samuel por Antonio, Jacob por Julián, en previsión de que los nazis acabaran con ellos, como el alemán de la “Lista de Schindler.
En el año 1.942, los nazis estaban ya apunto de tomar la región de los Pirineos donde estaba la maternidad. María consiguió, en el último momento, un salvoconducto al Méjico de Cárdenas. Como tantos otros exiliados españoles, también almerienses, llegó a Veracruz y se instaló en Monterrey donde consiguió trabajo como enfermera. Allí estabilizó su vida de leyenda esta enfermera almeriense, hasta su muerte con 97 años.



Juan Sánchez-DICIEMBRE-2.015

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