martes, 8 de diciembre de 2015

COMARCA: "LA CULEBRA"

OLULA DEL RÍO
Comarca

COMARCA:
“La Culebra”

Autor: Doctor José Antonio García Ramos.
La Medicina popular en el Mediterráneo.

******************************************************************************************************************************
Es un animal muy relacionado con las supersticiones y tradiciones folklóricas. Animal maligno y repelente, pero muy útil en terapéutica popular. Animal mágico y perverso que acerca al mal y al pecado, que representa en la culebra que pisa la Virgen María.
Trae mala suerte cruzarse con ellas en un camino… Si una culebra pasa cerca de ti es posible que te “encorte” con la vista, quedando completamente paralizado apoderándose completamente de tu voluntad”. Si esto ocurre hay que decirle a la culebra: “Jesús, José y María la virgen que te arrastró”. “Mentándole mucho al Señor y a la Virgen, la culebra se va” (Chercos).
Los griegos ya la asociaban con el mal. La religión católica también la asimila al mal y a la enfermedad.
Cuando se nombra una culebra se dice ¡Lagarto, lagarto! (Olula del Río) o “lagarto, lagarto que te coma…” (Decían los gitanos. Este animal está unido a la desgracia, enfermedades y maldiciones. Por eso los gitanos nunca la nombran directamente sino con el nombre de “la bicha”. “No me mientes la bicha…” Se dice que solo el nombrar la culebra produce “repelús” a quien lo oye.
El herpes zoster conocido popularmente como culebra o culebrina se contagia a través de las ropas que se tienden al sol en el suelo a secar próximas a las de otras personas de algún enfermo que padezca o haya padecido la enfermedad…Si sobre estas ropas tendidas pasa una serpiente reptando quien se las pone después queda contagiado de la culebra.
La camisa de la culebra forma parte de algunas fórmulas terapéuticas como la descrita por Torres Montes: nueve cabezas de junco, un trozo de camisa de culebra y azúcar se emplea contra las afecciones respiratorias.
La tos ferina se combate con una infusión a base de nueve cabezas de junco, nueve higos secos, un trozo de camisa de culebra y azúcar. A una culebra se le cortan dos partes del cuerpo, la cabeza y la cola y el centro se come frito. En una molla de pan se come mejor. Esto es bueno para los “eccemas” (Taberno). El caldo de culebra es muy bueno para la psoriasis (Albox, 2.006).
Para las reumas restregarse una culebra viva por todo el cuerpo y soltarla viva donde se encontró (Taberno).
La “camisa” (piel que cambia la serpiente y que conserva la forma de ésta) en infusión es útil para el resfriado (Tahal).
La curandera de Arboleas según Martín García Ramos (2.002), tenía la habitación donde curaba llena de camisas de serpiente entre otras cosas.
Si un niño lactante no engorda, puede ser que de noche haya ocurrido que una culebra (siempre de gran tamaño) haya entrado sigilosa a la casa “a la olor de la leche” haya chupado la leche a la madre que está lactando a la que “encorta” con la vista a la vez que mete la cola en la boca del niño para que se calle y no llore y no delatar así su presencia. Cuando se sospecha esto, se nota “falta de medro en la criatura” (el niño), que se pone pálido y además con los labios “moraos”
Para delatar la presencia de la culebra, se derrama harina o ceniza por la habitación y a la mañana siguiente se vería la huella del paso de la serpiente.
Para ahuyentar las culebras de una casa, basta con que se queme una suela de goma (Taberno). A las culebras hay que cortarles el paso. No las mires a los ojos, pues te encortan y pueden atacarte. Hay que matarlas con una caña rajá.
El líquido resultante de macerar una culebra en alcohol, en masajes, resulta útil para las cervicalgias.
Un cocitorio de seis o siete higos secos con una camisa de culebra, corteza de naranja y tomillo lo mejor para el resfriado tres veces al día, nueve días seguidos.
Para los “empeines” comerse una culebra (Albox). También para los “empeines” pueden restregarse raíces peladas de “miergas” y comer culebra (Albox).
La camisa de culebra es aplicada con utilidad alrededor de magulladuras o sobre distensiones o fracturas.



Juan Sánchez-DICIEMBRE-2.015

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada