martes, 9 de junio de 2015

"LAS CIGÜEÑAS QUE PERDIERON LA BRÚJULA"

OLULA DEL RÍO
Comarca

ALMANZORA (Cantoria)
“LAS CIGÜEÑAS QUE PERDIERON LA BRÚJULA Y CARO LES COSTÓ”

La Voz de Almería
Guillermo Mirón

• Murieron decenas de ellas al pararse a beber agua en una balsa y quedar atrapadas.
• Eran unas 200 y se dirigían desde Centro-Europa a pasar el invierno cálido de África.
De no haber sido por la actuación de vecinos y Guardia Civil, hubiera sido un verdadero desastre ecológico. Las aves heridas fueron puestas en manos de especialistas para que pronto volviesen a volar.
La atención se centró en catorce de ellas. Pronto recuperaron ánimos en el Centro de Recuperación de Especies Protegidas de Vélez Blanco y continuaron su largo viaje.
Los hechos según cuentan vecinos de la barriada de Almanzora en Cantoria, sucedieron cuando muy de mañana de viernes apareció en el cielo de la aldea una bonita e inusual imagen. Unas doscientas cigüeñas revoloteaban sobre el poblado con intención de posarse en algún sitio en concreto. Horas más tarde, la bonita y excepcional imagen se transformaba en tragedia para estos animales que no se sabe porque habían dejado la ruta usual para emigrar desde la fría Europa al cálido clima africano tomando una ruta en la que era muy difícil encontrar agua para sobrellevar tan largo viaje. Todo ocurría un viernes por la mañana. -Estábamos admirados de tan bella estampa en nuestros cielos- comentaban los vecinos. Pero el Sábado por la mañana salto un S.O.S. de un aldeano del Badil Avisaba a la Guardia Civil sobre un grupo de cigüeñas que habían quedado atrapadas en una balsa de riego con evidentes síntomas de agotamiento.
Inmediatamente se puso en marcha una patrulla del SEPRONA que acudió al lugar de los hechos más pronto que tarde. Las balsas de riego tienen paredes cóncavas y están forradas de plástico, por lo que las aves no podían salir por sí mismas. Los vecinos y efectivos de la Guardia Civil buscaron en un primer momento redes en la Piscina Municipal de Almanzora, pero éstas no tenían capacidad suficiente para realizar la tarea. La idea feliz la tuvo María Joaquina Galera Masegosa, monitora de la piscina y amante de los animales. Marchó rápidamente a casa en Oraibique donde tenía una red fuerte que facilitaría la labor. “Fui a mi casa a buscar la red y le pedí a la Guardia Civil para colaborar en el rescate. Nos encontramos con catorce cigüeñas que no podían salir de la balsa y empezamos a utilizar la red. Tardamos un rato hasta que le pillamos el truco. Finalmente conseguimos sacarlas todas con vida. Además de la Guardia Civil, nos ayudaron otros tres vecinos. Todo un éxito”.
Fueron evacuadas porque no podían volar. Por este motivo se llamó a personal del Centro de Recuperación de Especies Protegidas de Vélez Blanco. Vinieron y se hicieron cargo de ellas. Según se supo después, todas recuperaron su ritmo vital y continuaron camino hacia el Continente Negro. Seguro que pronto encontraron la ruta del Guadalquivir y llegaron sanas y salvas a su destino. Eso es lo que les deseamos.


Juan Sánchez-JUNIO-2.015

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