lunes, 13 de abril de 2015

VII- MACAEL: "UNA FORMA DE VIVIR"

                                                         OLULA DEL RÍO
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                                           VII-Macael “Una forma de vivir”

AUTOR: José Antonio González Alcantud.
TÍTULO: “El clientelismo político”

Tradiciones antiquísimas transmitidas oralmente de generación en generación.
1-Origen Comunal de las Canteras.2-Los Fantasmas.
3-La “lechuza de la torre” 4.-Las mujeres “brujas.

Hay muchas tradiciones en Macael, también en la comarca. Algunas recogidas de los “libros de la época”. Otras se han ido transmitiendo oralmente de generación en generación llegando incluso al día de hoy. Haremos referencia de ellas, unas por su carácter pseudo-histórico, las otras, porque me han llamado la curiosidad.
1.-Parece ser, histórico o no, Pedro Pastor no lo ha confirmado y sabe mucha más historia de Macael que yo, que existe la tradición que dice que la reina Isabel “La Católica” en su recorrido de la recién conquistada Baza al morerío, en su viaje hasta Almería y a su paso obligado por Filabres para pernoctar en el “Castillo de Tahal” pasó por las Canteras de Mármol, concretamente por la que aún hoy se conoce como “Cantera de la Reina” y allí otorgó la propiedad del mármol a la villa dándole carácter comunal a este recurso. La historia narrada constituye la elaboración mítica de una realidad que tiene una explicación más banal: la pervivencia de estructuras islámicas de propiedad comunal heredadas por los repobladores.
2.-La historia de los fantasmas (fagtasmas en román macaelense de la época), me parece originalísima. Disfrazarse con una sábana blanca a altas horas de la noche para asustar al personal, si era visto, con el objetivo último de satisfacer la libido y encamarse con una señora distinta de la propia sin ser reconocido a la hora de visitar nidos ajenos, me parece genial y originalísimo recurso.
3.- La existencia de una “lechuza” que anidaba en la torre de la Iglesia puede ser algo normal en tiempos en que la “Natura” no estaba tan esquilmada como lo esta hoy y había animales ¿salvajes? por doquier.
La segunda parte de esta historia es más difícil de digerir. Cuéntase que dicha lechuza cumplía funciones oraculares. Me explico: cuando la lechuza (animal nocturno) penetraba por algún ventanal al templo y bebía del aceite de la luz permanente que indicaba el lugar donde se encontraba el “Cuerpo de Cristo” bajo las especies de pan y vino, como digo, cuando la lechuza no se molestaba en buscar este alimento fuera del templo, es por que anunciaba un próximo fallecimiento en la villa (señal de mal agüero). Como parte positiva podemos decir que cuando la lechuza se veía sobrevolar con frecuencia una casa determinada era porque venía la buena nueva de un bebé en esa familia ¡que todo no iba a ser negativo! Hubiera sido fatal cualquier equivocación del pajarraco ¿no?
4.-Esta leyenda es más difícil de tragar. Juzguen Vds. mismos. Las migraciones estacionales de los hombres de Macael y comarca eran alto frecuentes cuando nuestro modelo económico no estaba referido en la industria sino que era eminentemente agrícola. Recuerdos legendarios, y yo los recuerdo de mi más tierna infancia en tiempos de Matusalén, nuestros saludables paisanos marchaban en época de recolección de cereal a “la otra Andalucía” donde se pasaban la temporada de la siega jornaleando para aportar unas pesetillas a la esquilmada renta familiar; en Laroya de mi niñez y finalizado el mes de junio un día cualquiera éramos sorprendidos con el estallido continuado de cohetes. Extrañados nos preguntábamos cual era el motivo de tan buena dicha puesto que las fiestas de San Ramón aún quedaban lejos en el tiempo. La noticia corría como la pólvora por el pequeño pueblo: ¡Son los segadores! ¡Que ya vuelven los segadores! Y todos corríamos a su feliz encuentro. Hasta ahora, una historia “normal” pero ahora viene un extraño comentario de la época. Se decía que durante la siega algunas mujeres “que eran brujas” (¿Sólo algunas?), se untaban los sobacos (No pone de qué), e iban volando a llevar la comida diariamente a sus maridos allá donde estuviesen haciendo la recolección del cereal. Opino que esto debe de ser mentira o verdaderamente existieron las brujas?

P.D: Los comentarios jocosos y opiniones son de un servidor de ustedes; no se me ofenda el autor!


Juan Sánchez-ABRIL-2.015

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