jueves, 28 de agosto de 2014

OLULA COMARCA: "FRANCO DESTIERRA A OLULA A DON JUAN RUBIO ORTIZ"

                               OLULA DEL RÍO: Comarca.

                         DESTIERRO EN OLULA DEL RÍO DE DON JUAN RUBIO ORTIZ.


• Diccionario Biográfico de Almería.


• I.E.A. Diputación de Almería.
• Fundación CAJAMAR.



Nació Juan Rubio Ortiz en Macael allá por el año 1.892 y murió en su mismo pueblo de la Comarca del Mármol en el año 1.983. Hijo de una familia pequeño-burguesa. Su padre, Clemente Rubio Molina; su madre, Serafina Ortiz Valdez. Se une en matrimonio con su prima Clementina Ortiz Molina, hija, a su vez, de Antonio Ortiz Valdez.

Tuvo tres hijas: Serafina, María y Clementina. Su formación universitaria, cultural y artística fue destacable influido por la corriente krausista del siglo XIX.

Termina el Bachiller en el Instituto General y Técnico de Almería, dando muestras de grandes dotes para el dibujo artístico. En 1.915 se licencia en Derecho Civil en la Facultad de Cádiz de la Universidad Hispalense. En la Universidad de Madrid acaba los estudios de Medicina (1.924) e ingresa en el Instituto “Rubio” y después en la Institución “Jiménez Díaz” y Clínica de la Concepción, especializándose en Terapéutica Operatoria. En 1.925 hizo un curso en la Casa de Maternidad de Madrid de Tocología y Ginecología. Acaba sus estudios con el título de Forense e Inspector de Sanidad. Con esta sólida formación y para atender el negocio de mármol de su mujer ejerce como médico en pueblos cercanos: Tahal, Chercos y Alcudia.

Se integra políticamente en Izquierda Republicana presentándose en marzo de 1.936 a las elecciones en Macael por el Frente Popular. Confirmado como alcalde, lo primero es hacer un grupo escolar y viviendas para los maestros. Sufrió el acoso y derribo del Partido Socialista, mayoritario en coalición. Su mujer llega a renunciar de los derechos que pudieran derivarse a su favor como resultado del pleito sobre las canteras (1.920-1.947), para que no pudiera entorpecer ni sirviera de excusa contra la actividad política de su marido.

A partir de Julio del 36, el Ayuntamiento de Macael aprueba defender el gobierno legítimo de la República y forma una milicia para defensa del pueblo. Veintidós voluntarios y Ayuntamiento marchan a Almería para reforzar su defensa ante la sublevación militar. Posteriormente, esta milicia y con una fuerza mucho mayor, se desplazó a Guadix para consolidar el frente de guerra. En el mes de julio apresó varios guardias civiles que fueron desarmados, detenidos y entregados al gobernador (Cayetano Martínez Artés apresado posteriormente en Olula del Río en el Cortijo “Las Monjas” y condenado a muerte).

Juan Rubio también controló y evitó que comités de milicianos de Almería y Garrucha llevaran a cabo el ajusticiamiento de algunos vecinos de derechas del municipio. Este enfrentamiento con el comité revolucionario provocó su marcha acelerada al frente. Fue destinado a la 23 Brigada Mixta como oficial médico, ascendiendo pronto a Capitán y jefe del Hospital Militar de Pozo Rubio (Cuenca). Su trato humano con varios sacerdotes provocó su destitución por parte de los comisarios políticos (Octubre de 1.938).

Terminada la Guerra Civil y siendo perdedor, le ofrecieron la posibilidad en Alicante de marchar a Méjico. Optó por correr el peligro de volver a casa. Tras algunas semanas escondido en un zulo en las escombreras de mármol, decidió desplazarse hasta Purchena y entregarse al Oficial Militar de Carrera. Inicia un purgatorio de prisiones: Purchena, Almería, Madrid, Burgos. Todos los informes de las prisiones fueron intachables además de colaborar en todas las tareas sanitarias.

Para que no fuera fusilado, se movilizaron todas las personas importantes de mente abierta de derechas que lo trataron. Consta en los avales del proceso. Fue condenado a 20 años de reclusión temporal (18 de Mayo de 1.943) inhabilitándole además para ejercer la medicina. En 1.945 se le conmutó la cárcel por el destierro a Huelva. De Huelva a Olula del Río hasta que en 1.950 puede instalarse en su casa de Macael. Allí vivió el resto de su larga vida dedicado a su pequeño negocio de mármol. A su familia. A sus lecturas. A fumar en pipa. Vivió con la conciencia tranquila de haber sido un ciudadano responsable, valiente, enemigo de la injusticia y de los pocos que sirvió a la República con legalidad.


Juan Sánchez 2.014

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