jueves, 19 de junio de 2014

"PERSECUCIÓN IRRACIONAL"



OLULA DEL RÍO
¿POR QUÉ?
¿Por qué en 1.567 Pedro de Deza, presidente de la Real Chancillería de Granada, proclamó “La Pragmática”, un edicto que limitaba las libertades religiosas, lingüísticas y culturales de la población morisca? Esto provocó la rebelión de las Alpujarras y el inicio de una lucha sin cuartel entre las etnias cristianas y moriscas que acabaría 42 años después (1.609) cuando el Duque de Ledesma firma el 9 de abril la expulsión de los moriscos en todos los reinos de España.
Tras la promulgación de los decretos de expulsión, se celebró en Madrid (25 de marzo de 1.611) una procesión de acción de gracias “a la que asistió Su Majestad Felipe III vestido de blanco, muy galán” según las crónicas.
Cervantes pone en boca de uno de los personajes del Quijote las alabanzas a Felipe III “de echar frutos venenosos de España, ya limpia, ya desembarazada de temores en que nuestra muchedumbre la tenía. ¡Heroica resolución del gran Filipo Tercero, y inaudita prudencia en haberla encargado al tal Don Bernardino de Velasco!
Más no todos se alegraron de la expulsión. Para el humanista Pedro Valencia en su “Tratado” acerca de los moriscos en España, argumenta que “El destierro es pena grande y viene a tocar a mayor número de personas (unas 300.000) y entre ellos a muchos niños inocentes y ha hemos propuesto como fundamento firmísimo que ninguna cosa injusta y con que Dios nuestro Señor se ofende será útil y de buen suceso para el reino”.
La matanza y expulsión de los moriscos entre 1.606 y 1.613, fue un duro golpe para Olula del Río. Aquí donde mejor congeniaron ambas poblaciones. Los cristianos de Olula no podían comprender como echaban a Berbería a quiénes habían enseñado a los cristianos el cultivo del moral, a quiénes les habían enseñado a tejer la seda, quiénes habían revolucionado el sistema de riegos, la construcción y perfeccionamiento de los molinos, nuevas técnicas en carpintería,…. Fue la época más triste y oscura para nuestro pueblo. Sólo quedaron varios cristianos viejos. Fincas abandonadas. Casas que empezaron a deteriorarse. Campos ricos se convirtieron en incultos eriales. Árboles que se secaban. Animales que ya no eran atendidos, haciendas despobladas, en una tierra que ellos habían convertido en un auténtico vergel.
¡Jamás hasta mediados del siglo XX había habido tanto esplendor y riqueza en Olula y en la Comarca del Almanzora!.
Pero como los males no vienen solos, a esta despoblación, más rica y culta que la cristiana, hubo que sumar otros daños que acabaron convirtiendo la zona en un auténtico desierto, a saber: los terremotos más grandes jamás habidos en Almería, sequías extremas y constantes amenazas de piratas que llegaban a la costa por Vera y hacían incursiones en todo el Río robando, violando, matando y prendiendo fuego para arrasarlo todo.
¿Viviríamos hoy mejor en Olula si no hubieran expulsado a los moriscos????
Juan Sánchez 2.014

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