sábado, 28 de junio de 2014

"LOS ÁNGELES SE VAN AL CIELO"

OLULA DEL RÍO
MARCOS, yo no te olvido !!!

¿Recordáis de ver allá por el año 1.999 por las calles de Olula del Río un niño ecuatoriano de 9 años?
Aún no habían llegado a la Comarca el aluvión de emigrantes de todas partes del mundo que llegaron después, por lo que Marcos Leonardo llamaba la atención. Marcos, además de su impronta sudamericana estaba enfermo. Su pómulo derecho estaba tan inflamado que llamaba la atención. La infección de su mandíbula amenazaba lo peor.
Había nacido en “La Merced” (Ecuador). Comarca paupérrima. Su esperanza de vida allí se había perdido. Moriría irremediablemente cuando la infección de la boca le llegara al cerebro. La osteomielitis que padecía era mortal de necesidad. Se la había provocado su mismo padre al intentar sacarle una muela con unos alicates viejos, sucios y oxidados.
He aquí que en este punto aparace en escena el Doctor D. José Mellado Martos, residente en Olula del Río y creador de una ONG (Sanitarios Andaluces del Mundo-SANMU) que se había creado en el Municipio y contaba sólo en Olula con 42 miembros. Aunque en un principio iban a encauzar la ayuda sanitaria hacia Honduras, el pequeño ecuatoriano, Marcos Leonardo Cabrera Guzmán con su mandíbula a punto de cangrenarse, cambió los planes de esta ONG.
Marcos estaba ya resignado a subir al cielo “para estar con Diosito”, como él decía, explica José Mellado, cuando él lo conoció.
Le realicé curas de urgencia al igual que a otros pequeños también con osteomielitis, que sí se curaron. Pero la situación de Marcos era peor. “Si lo dejaba allí, moriría seguro; y sabía que en España, recibiendo tratamiento, podía salvarse. Por eso decidimos traérnoslo”, explica José Mellado, principal responsable de Sanmu.
Marcos llegó a Olula del Río el 8 de octubre de 1.999. A pesar de una aparente timidez, causada quizás por el enorme cambio de lugar y costumbres, a Marcos, un chaval guapo y menudo, no le costó nada convertirse en todo un personaje en Olula del Río, donde acudía al colegio, y en localidades como Lijar y Chercos donde José Mellado trabajaba como médico rural.
El médico esperaba que el pequeño fuera operado en unos 6 meses. Mientras, tratan de reducir la enorme infección. Curas diarias que aguantaba con resignación y pruebas periódicas en el Hospital Virgen de las Nieves de Granada.
El Colegio “Trina Rull”, docentes y alumnos veían este niño, muy agradable al trato y presto a hacer amigos, a un niño al que hay que ayudar y proteger; estaba enfermo y carecía de todos los recursos. Nadie le ridiculizaba. Nadie le ofendía. Todos querían su amistad y el niño se sentía feliz e integrado.
Todos queríamos a Marcos y no sólo por su enfermedad. Pedíamos a su diosito, al que tanto se encomendaba él, que se curara y que esperara muchos años para llevárselo con Él.
Marcos llevaba unos 4 mese en Olula. La atención era constante y diaria. Todo hacía pensar que su organismo aceptaba bien el tratamiento y los cuidados del médico. El hijo del Doctor, de la misma edad que Marcos se llevaba tan bien que el niño enfermo tenía psicológicamente todos los ingredientes para sentirse feliz. Para curarse. De hecho así era lo que pensábamos y queríamos todos.
Era jueves. La mañana en el Colegio había sido normal. A las 2 de la tarde sonó la sirena para salir. Como todos los días los niños acompañados de sus tutores le acompañaban hasta la puerta de salida. De repente alguna madre grita en la acera, otras continúan. Algo grave pasa, ¿atropello?, ¿caída?, ¿pelea?, ¿accidente?,..No!! Marcos se ha desvanecido en la acera. No se reanima!! No respira!! Marcos y está muerto. A su pequeño cerebro acababa de llegar la infección de la mandíbula y esto era mortal de necesidad. Qué pena!!, decían. Parece que ha querido evitarle a la Profesora semejante situación. Es un Santo!!-decía alguien. Y así nos quedamos sin Marcos porque su “diosito” había decidido llevárselo co Él. Todos pasamos por el tanatorio y expresábamos nuestro triste sentir a José Mellado el cual se sentía manifiestamente afectado. En varios días se reunió el dinero suficiente, con la colaboración de muchas personas de Olula y Comarca para que Marcos volviera a la Merced, región ecuatoriana de El Pan. No era la manera deseada, pero “Diosito” así lo quiso. Siempre te recordaremos Marcos Leonardo. D.E.P.
Juan Sánchez 2.014

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