miércoles, 1 de enero de 2014

LOS PRIMEROS VEHÍCULOS A MOTOR





Recopilado por Juan Sánchez.

    El automóvil tuvo su aparición en OLULA  al comienzo de los años 20 y el primero que llegó a la plaza de los  Bancos, año 1.920 ó 1.921, sirvió para transportar a Pepe Herrero, hijo del médico, que se había puesto enfermo en el Colegio de Cuevas, donde cursaba estudios de Bachillerato.

    Fue un espectáculo dicha aparición, con su acompasado ritmo de repiqueteo en que se diferenciaba cada explosión del motor. Alta carrocería con techo de lona y guardabarros salido que servía de estribo; ruedas con gruesos radios: manivela colgada bajo el radiador que servía para su puesta en marcha; rueda de repuesto adosada a la trasera del vehículo, que también servía para que se engancharan los niños y así gozar de un corto paseo. Bocina  que anunciaba su aproximación que permitía apartarse con suficiente tiempo para no ser atropellado, porque estaba en relación la percepción del sonido con la velocidad del coche.

    En masa acudía gran parte del pueblo a ver aquel prodigio de los inventos. Los chiquillos corrían casi a la misma velocidad junto a tan rara máquina. Se admiraban como héroes a los que lograban engancharse en su trasera para ser transportados unos cientos de metros y desprenderse cuando se alejaba del pueblo, sin otras consecuencias que algún que otro “batacazo”, pues, ni en carretera alcanzaba velocidades superiores a los treinta o cuarenta kilómetros por hora.

    El primer coche –marca Ford – que se destinó a servicio público, lo tuvo en Olula Antonio Sánchez Torres –“Antoñico”-. Para comprarlo tuvo que sufrir la dura crítica de sus convecinos que le censuraban el haber tenido que vender su último bancal para poder adquirirlo. Pero no se equivocó en el cambio pues, a expensas de un trozo de tierra que no le iba a sacar de apuros, montó a trancas y barrancas su modesto negocio de transporte público que, por lo menos, le rindió lo bastante para sacar su casa adelante, a pesar de lo modesto de sus tarifas. Como dato orientador, el viaje de ida y vuelta a la estación costaba dos pesetas.

    Cuando Antonio llegaba con el coche o abría su cochera situada en la Plaza de la Iglesia (vieja), nunca se encontraba solo. Siempre se le veía realizando sus faenas mecánicas rodeado de multitud de pequeños espectadores a los que, dada su reconocida bondad, pretendía alejar si estridencias.

    El transporte de mercancías con camiones o camionetas movidas con motor de gasolina o gasoil, se inició cuando  ya finalizada la década de los veinte, por lo que su desarrollo correspondió a los años treinta.

    Todo esto ocurría alrededor del año 1.925. Después otro coche de alquiler, y algún que otro particular, completó el parque automovilístico de Olula al final de la década.

   El primer coche ligero lo adquirió D. Amador Martínez allá por el año 1.929. Era de la marca Fiat, de módico precio, ocho mil pesetas. Le fue requisado por el Ejército de la República y asignado a la dirigente comunista Lina Odena la cual tuvo un trágico final. Un despiste de esta hizo que se introdujera en la retaguardia del Ejército Nacional y antes de que la delatasen, se dirigió a la parte trasera del coche y se disparó un tiro en la cabeza que originó su instantáneamente su muerte.



  






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