miércoles, 1 de enero de 2014

CUENTECILLO SOBRE LA CERRÁ

PARAJE ROCOSO AL NORTE DE OLULA DEL RÍO QUE SEPARA GEOGRAFICAMENTE LOS TÉRMINOS MUNICIPALES DE URRACAL Y OLULA DEL RÍO).ir leyenda
TÍTULO:  “La cueva de la Encantá”.

CONSIDERACIONES PREVIAS
La leyenda de la Encantada es un nombre genérico  que hace referencia a un conjunto de tradiciones orales y leyendas mitológicas narradas en numerosas localidades españolas. A pesar de que existen múltiples variantes locales, una serie de elementos son comunes a todas ellas: la protagonista (una joven de larga cabellera), el momento temporal (Noche de San Juan), manifestación (peinándose) y otros elementos (espejo, peine, daga….., -generalmente de oro).
  En la toponimia española “encantada”, es un término habitual y, normalmente,  suele designar un lugar donde existen yacimientos arqueológicos.
  Otras veces el topónimo suele presentarse bajo la forma “mora encantada” lo que puede inducir a creer que los yacimientos son de la época de la dominación musulmana.
   En esencia, la leyenda narra la aparición de una bellísima joven peinando su larga cabellera con un peine de oro, en torno a la Noche de San Juan y en las cercanías de un castillo, cueva u otro paraje natural cargado de fuerte simbolismo. El encuentro con ella puede suscitar  un encantamiento del espectador que, generalmente, suele ser un  pastor o agricultor.
  Simbología: Cueva, Espejo, Noche de San Juan, Peine,….

   Cueva: Asociadas con la tierra y el mundo subterráneo, el significado simbólico de las cuevas tradicionalmente se ha relacionado con los misterios  del nacimiento y la muerte. También representaciones del vientre generador de la Madre Tierra, lo que las convertía en lugares de nacimiento de los dioses, héroes, espíritus y otros seres mitológicos.

   Espejo: Está relacionado con la luna, otro símbolo femenino, y aparece en numerosas leyendas y cuentos folclóricos de carácter mágico y mitológico. Suscita apariciones bien sea del pasado o visiones de futuro. Genéricamente el espejo es considerado como una puerta del alma a través de la que, por disociación, puede entrar en otra dimensión.

   Noche de San Juan: Fecha mágica española por excelencia, se dice que las hadas españolas suelen tener especial predilección por la Madrugada de San Juan. Son muchas las leyendas, romances, canciones, tradiciones y mitos relacionados con el 24 de junio, ante la llegada del solsticio de verano en el hemisferio norte. Es considerada la gran noche del amor, los oráculos, la adivinación y la fertilidad. Desde tiempos prerromanos se han realizado es España fogatas, hogueras y luminarias que pretendían “dar mas fuerza al sol” que, a partir de esos días, iba haciéndose mas débil porque nuestra estrella empieza a caminar hacia el solsticio de invierno.

   Peine: Antropológicamente, el símbolo del peine está emparentado con el del barco (de remos). Es muy grande el parentesco lineal entre ambos y representan la penetración mutua de los elementos agua y fuego. El peine es un atributo de seres fabulosos de naturaleza femenina como lamias y sirenas, cabe la relación del peine con la cola descarnada del pez y en consecuencia tiene alguna relación con la muerte.

   Localización geográfica: Al transmitirse de generación en generación y al estar ubicada en parajes muy conocidos y queridos para los lugareños, se suele pensar que la leyenda es exclusiva de cada localidad donde se presenta; sin embargo son múltiples los pueblos de España (especialmente del sureste) donde, con mayor o menor riqueza de detalles y variantes, existieron presuntas doncellas encantadas. También en Macael tienen .su versión de esta leyenda-cuento-fábula,…..

  EMPECEMOS PUES:

  Érase que se era, según cuentan los mas ancianos del lugar, que, a la sazón del año del Señor de 1.900, ocurrió en Olula del Río, un hecho bastante extraño. Era víspera de San Juan. A la tarde, los lugareños, especialmente mozos y chiquillerío afanábanse en acumular leñas y enseres fungibles que prenderían  decenas de hogueras al llegar la noche mágica, para simbolizar el renacimiento de las cenizas a una nueva vida, desterrando toda la negatividad del invierno ya vencido. Llegado el ocaso, las fogatas envolvían  la villa convirtiéndola en una especie de lugar fantasmagórico; humo y perspectivas inusuales por la luz de las candelas dibujaban estampas diferentes a las cotidianas. Antes de las doce de la noche, un rosario de personas se dirigía impertérritamente, al paraje conocido en el pueblo como “El Cañico” (Lugar donde mana una fuente desde tiempos inmemoriales y que riega el pago del mismo nombre). Cuando sonaran las doce  campanadas en el reloj de la vieja Iglesia, todos iniciarían el rito ancestral de lavarse la cara, ya que en ese preciso momento y por gracia de San Juan, se harían realidad todos los deseos de aquella buena gente. Todo esto alargó la madrugada del día 24 de junio. Ya extenuados, marcharon en busca del descanso reparador.

  Hete aquí que un pastorcillo, que no había podido alargar tanto como quisiera, la fiesta de  la noche anterior, al alba, ya pastoreaba sus rebaños por los montes  que se conocen como “la Cerrá”. Divisó de repente que a lo lejos había una boca de cueva que irradiaba mucha luz hacia el exterior. Acercose el atrevido pastor. Pudo contemplar con gran admiración a una preciosa señorita con pelo rubio y muy largo, vestida con ropa de seda blanca que le cubría hasta los pies. Poco a poco ambos personajes se fueron acercando, mas cuando estaban uno frente al otro, la chica mostrando sus manos dijo:
 
  - “¿Qué prefieres, el peine o la daga?” – Preguntó de súbito la deidad.

   El pastorcillo, sin pensarlo demasiado, respondió:
  “Me quedo con esa preciosa daga, su ornamento y piedras preciosas la hacen irrepetible”.

  Muy apenada la deidad maldijo a su interlocutor en estos términos:
-         “Pues con ella, mil rayos te partan”.- “Tu elección hará que yo quede aquí otros cien años encantada”. –La chica dio media vuelta y entristecida volvió a la cueva. Cueva que desde entonces, los lugareños conocen como “La Cueva de la Encantá”.
   
Cuando nuestro hombre pudo reaccionar de tal visión, intentó con ahínco encontrar la musa que acababa de desaparecer pero todo fue inútil, parecía que la tierra se la hubiese tragado.
   Los aldeanos, enterados del suceso, esperaban que en el año 2.000 (Hace sólo 13 años), la divinidad volvería preguntar a algún viandante, en la madrugada de San Juan. El caso es que nadie del pueblo ha comentado,  que yo sepa, un nuevo encuentro con nuestra encantada. Esto hace más intrigante,  esta fantástica historia ya que cabe la posibilidad de que alguno de nosotros cuando deambulemos por el paraje de  “La Cerrada”, podemos tener la suerte de nuestro personaje. Os pido , ya que lo sabéis, que, por favor escojáis el peine, no la daga. Si hacéis esto último, no romperéis el encanto y la pobre chica estará condenada a permanecer encantada hasta el año 2.100. Nos cogerá a todos calvos.

  Recordar por último, que en tiempos pretéritos, los padres para evitar que los zagalones aventureros se alejaran del pueblo, les infundían miedo con esto de “La Encantada”.  Ha venido sucediendo así hasta hace un par de generaciones. Ahora los padres, no pensamos en la Encantá cuando salen nuestros hijos. Acechan otros peligros más reales y destructivos de las personas. Quién  resiste más delante  de la barra, concurso de levantamiento de vaso, pasarse  con la raya,….Dios nos libre. Amén.

Popular y anónimo.

Dedicado a todos los niños, especialmente a los que han sido mis alumnos en el Colegio “Trina Rull”. Gracias.


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